Ni tan poderoso como Superman ni tan joto como Supermana.

lunes, junio 27, 2005

El segundo beso

Tengo algunos posts atrasados pero hoy, después de un buen de meses de no conectarme usando la compu de mi cuarto, heme aquí. Creo que ya es prácticamente de mis hermanos. Desde que tengo la lap he abandonado a ésta, así que pues bienvenido el primer escrito creado en ella. Tantos desvelos y charlas. Y juegos y tareas.
Pues resulta que estoy de vacaciones, finalmente. Aunque dice A que "la verdad..... no tienen ni madre ni abuela" en mi trabajo. Pero el trabajo no es ya tema de siquiera mención.

Hacía mucho que no chateaba entre semana ni tan tarde (medianoche). Ahora platico con DRLOPR. El primer wey al que besé y que me besó en toda mi vida. Ambos estábamos enclosetados entonces, aunque él tenía novia y un hermano (amigo mio por cierto) que pensaba que yo había obligado a su congénere a cometer esa atrocidad. Benditos 19 años. Una larga historia que incluye hormonas, alcohol, amistades, lágrimas, obsesión y hasta un faje extemporaneo.
Cuantas historias lindas y cursis sobre el primer beso rondan el planeta. Pero la mía, te apuesto, no es ni rosa ni con final feliz. Por Dios! Es la historia del primer beso de un hombre gay. Digo, no es una tragedia desgraciada pero tampoco un cuento de hadas. Mucho menos algo extraordinario.
Acontecimientos predecibles. Fiesta, mucha gente, mucho alcohol, mucho gusto soy DRLOPR. Yo asisti con B, de quien me enamoré por primera (y única?) vez en mi existencia. Bebió tanto que terminó profundamente dormido en el asiento trasero de mi auto, el cual fue conducido por mi amigo, hermano del DR y su novia, también amiga, copiloteaba bajo la lluvia y la neblina. DR y yo también en el asiento trasero. Destino: el departamento de un cuate que vivía sólo; teníamos que esperar a que el alcohol dejará de ser tan evidente.
Así como la neblina era espesa en el camino de regreso, lo es en mi mente cuando trato de recordar: un beso repentino, tímido, inseguro, casi instantáneo. Mi pase al inframundo, la fotografía borrosa que captura el instante en el que me precipito a toda velocidad al punto de no retorno. Mi líbido (y la suya también) nos envolvía pero no nos hacía invisibles. El segundo beso fue eterno. Depues del primero yo ya era otro. Prácticamente el DR (por cierto, sólo un año mayor que yo, si la memoria no me traiciona) era un desconocido para mí. ¿Lo ves? No me importaba eso, era el primer (o el segundo) beso de toda mi vida y lo que me interesaba era que no terminara, que siguiera por mucho tiempo más. Estaba tan extasiado que tardé un poco en darme cuenta que nuestros zipers estaban abiertos y nuestas manos tan ocupadas como nuestros labios.
¿Por qué en todas las historias (al menos las que yo he leido) gays aparece, aunque sea en la más mínima insinuación, el sexo? Posiblemente porque en nuestras relaciones éste lleva al amor y no viceversa, como en la mayoría de las relaciones derechas. Como sea. Arribamos. Ahora las lágrimas y las confesiones: hermano, soy gay y E también. Es mucho más fácil salir del closet a un amigo cuando es su propio hermano quien te saca, no lo crees?
Y la idea era empezar un noviazgo, ambos nos habiamos gustado, besado y hasta tocado.
Pero la absurda realidad fue otra. El DR tenía novia y todo había sido producto del alcohol, bueno, esa fue su versión y la idea que todos creimos, incluso yo, que por un momento tuve la esperanza de volver a besarlo. Y la espera fue recompenzada más o menos dos años después. Me escribió un e-mail en el que me relataba su versión: si era gay pero había mentido y yo le latía. Después de dos años eso fue realmente impactante. Luego me di cuenta que era como una especie de obsesión. Nada que no nos haya pasado alguna vez.


Aunque he de aclarar que un año antes, cuando me hdecidí a afrontar mi vida como era, y es, realmente, acordamos encontrarnos en una plaza comercial. Acudí a la cita pero inventé un pretexto barato para poder desafanarme. Justo cuando lo ví, llegaron a mi mente un centenar de emociones y recuerdos encontrados. No podía decidirme por alguno y preferí evadirlo.
Regresando a la espera recompensada, fue en su casa; estaba de vacaciones por acá. No era como yo lo recordaba, ambos habíamos cambiado. Platicamos, nos besamos y el fulgor y emoción del primer y el segundo besos invadieron su sala. El faje fue muy chido, aun lo recuerdo perfecto.
Luego de eso me hice el desentendido. Ahora que ha pasado tanto tiempo y que nos volvimos a encontrar en otras ocasiones, he entendido que huir nuevamente de él fue como una venganza que había esperado latente a ser consumada.

La verdad es que ya no hay tal rencor y las rencillas que hubo fueron de adolescencia, digo, aun no cumplia la ventena y creía que el amor entre dos hombre podía existir así sin más. ¿Qué querías? Rompiste mi corazón. No puedo decir que te amé profundamente pero sí que me ilusionaste cañón.

De los escombros pudimos rescatar una buena amistad, que si bien no resulta evidente debido a las circunstancias (ciudades distantes, ocupaciones dispares, calendarios poco compatibles) está ahí. Y también salvamos el indescifrable enimga que somos el uno para el otro, un acertijo que vuelve a la vida cada vez que escuchamos "Rest stop".
Ahora entiendo porque nunca he podido entender del todo lo que dice esa rola. Y también el motivo por el que siempre que la escucho la tristeza azul y la incansable esperanza inundan el ambiente.

"Just three miles from the rest stop, she slams on the breaks... Are you listening? Have you fogotten?


Ya son casi las 2 de la madrugada y heme aquí escribiendo de tí y contigo. Como en la época que nos dío por platicar casi diario, en unas de tus vacaciones.

En fin, eres parte de mi historia nos guste o no. Aunque en realidad a mí si me gusta.

Empiezo a parpadear. Creo que mejor ya me voy a jetear.

(Dedicado al villano de esta historia, je je. Espero verte pronto.)